
Hace un par de días me sorprendió ver como mi
mail se inundaba de opiniones bastante
controversiales con respecto de la prohibición de la distribución de la pastilla del día después en el sistema de salud pública.
Personalmente quería dar la invitación a mis compañeros a reflexionar del tema,
viéndolo más allá de ese conflicto "
huevogallinesco"como se llegó a mencionar en los
mails, de si es realmente abortiva o no. La verdad es que yo no me trago el discurso del gobierno en su rol "
solidario" que busca dar esa "
equidad" de las que tanto les gusta hablar, primero porque cuando me hablan de equidad lo están viendo sólo desde el plano
socioeconómico, osea lo que importa es de dónde yo vengo, si vivo en la legua, o en camino al alba, no se mide en
diginidad de persona o en sus potencialidades.
Segundo porque creo que esto, simplemente es otra nueva medida parche que el gobierno nos entrega, porque claro, siempre es más fácil repartirle pastillas a una niña que
ni siquiera tiene conciencia de lo que es una
relación sexual, a plantear un proyecto sistemático eficiente de
educación sexual desde la infancia, de la mano de nuestra querida pero
alicaída educación pública, osea , ya no me extrañaría que andubiesen repartiendo corchetes en la boca para bajar los indices de ingesta de alcohol entre los jóvenes .
Lamentablemente nos quieren ver como que es un derecho el decidir o no acerca de la vida, lo cual no digo que no lo sea, pero creo que antes de de ejercer un derecho como sociedad debemos estar lo suficientemente educados, ser personas responsables y de bien. Y es que ¿es un triunfo social que una niña de 14 años, sin autorización de nadie, pueda tomar decisiones respecto a una vida sexual que tiene, pero que no sabe que significa? ¿
Somos mejor sociedad ante esto? ¿Se fortalece la familia chilena? Lamentablemente yo creo que no...
Creo que el debate ya está abierto hace rato, y ojalá lo continuemos, pero sin descalificaciones ni
ridiculizaciones que no aportan al dialogo.
Matías Sepúlveda